Hola,

soy Pez Papaya

Soy narradora, tejedora y coach de procesos creativos.

Hola, soy Pez Papaya.

Soy narradora, tejedora y coach de procesos creativos.

Me costó mucho tiempo permitirme estar en Aión. Ahora cedo, y me dejo llevar por esa corriente. No siempre. A veces me sigue costando. Porque Cronos siempre está ahí, con el reloj en la mano, señalándome lo que hago y lo que dejo de hacer. Pero empecé a escribir sobre el tiempo que paso en Aión, y eso me hace más consciente. Me di cuenta de por qué me costaba tanto quedarme en un lugar en el que disfruto.

Pero, te preguntarás qué es Aión…

El filósofo Gilles Deleuze dijo que Aión es el tiempo de la vida, el espacio donde se da el pensamiento, el arte, el amor y la poesía.

«A Cronos se puede ir, en Aión solo se puede estar.«

Cronos es el dios del tiempo secuencial, el tiempo del reloj. El tiempo que pasa inevitablemente y que nos lleva al futuro. Aión, sin embargo, es el dios de la eternidad, el dios cíclico. Es representado por la serpiente que se muerde la cola. Es a la vez niño y anciano. Es un tiempo no medible, que no contempla los objetivos ni los planes, como Cronos, sino que nos invita a realizar acciones que tengan sentido en sí mismas. Visitando Aión nos quedamos en el proceso, más allá del objetivo que nos hubiéramos planteado al iniciarlo.

Aión es el tiempo subjetivo. Es un espacio en el tiempo, un lugar en el que sentimos o experimentamos que somos eternos, eternos porque en esos instantes no sentimos que exista el tiempo. Para mí representa el espacio de la creación. Son aquellos momentos en los que me sumerjo sin darme cuenta en mi propio «hacer». Sin expectativas respecto a lo que hago. Creo que si te quedas en Aión, de alguna forma puedes escuchar tu propia voz interior. Sin llamarla. Simplemente aparece durante el proceso.

Y de todo esto es de lo que quiero hablarte en mis cartas, de mi experiencia personal habitando Aión. Me apetece compartir contigo mis reflexiones e investigaciones en torno al proceso de creación.

Por un lado…

  • mis dificultades para entrar y quedarme en Aión
  • mi diálogo constante y exasperante con Cronos
  • mis hallazgos internos a lo largo de distintos procesos creativos

Por otro…

  • historias de otros creadores (escritores, músicos, artistas, titiriteros, poetas, filósofos, directores de cine, dramaturgos, funanbulistas…)
  • cómo vivieron su particular proceso de creación. Su sufrimiento… y su gozo.

¿Qué te parece? ¿Te gustaría recibir mis cartas?

¿Te apetece darme la mano para entrar en Aión?